Playas de paracas

Joyas ocultas del Perú: Paracas

El Sahara. El Desierto de Mojave. El Desierto de Namib.

Nombres que evocan imágenes míticas de dunas doradas, camellos y vistas panorámicas épicas. Los paisajes desérticos tienen una mística especial en el cine, con títulos famosos como Lawrence of Arabia and Raiders of the Lost Ark, filmados en las arenas de Jordania, Marruecos y Túnez. Más recientemente, Dune: Part Two, protagonizada por Timothée Chalamet y Zendaya, que se rodó en gran parte en Wadi Rum, un sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO ubicado en el sur de Jordania. Wadi Rum es, sin duda, una de las reservas naturales más celebradas en el cine: películas como Theeb, el primer largometraje jordano nominado a un BAFTA en 2016, se han filmado allí, además de grandes superproducciones como The Martian y Aladdin.

Pero hay otro Patrimonio Mundial de la UNESCO del que quizás no hayas oído hablar y que es igual de mítico que Wadi Rum: la reserva natural de Paracas, en Ica, al sur de Perú. Hermosamente inexplorada, acariciada por el calor, y con apenas dos largometrajes filmados allí.
Paracas sigue siendo una joya escondida, un título impresionante extraño en esta era del internet, del descubrimiento obsesivo y del e-turismo.

He estado en Paracas muchas veces, pero cada vez se siente como la primera. El paisaje es tan silencioso que no escuchas nada más que  tu propio aliento. Todo lo que existe son extensiones de arena angelical, costa escarpada, océano ondulante y cielo azul. Conducir cinco minutos y la arena desaparece: solo queda el mar. Cinco minutos más en bote, y se observa una gran diversidad de vida silvestre. La belleza de Paracas (y de Perú, en general) radica en su diversidad, en la amplitud de sus paisajes, lo que lo hace completamente distinto a cualquier país que hayas visitado. Incluso en las secciones desérticas más profundas de la reserva de Paracas, hay lagunas rosadas, costas abruptas, botes que se deslizan sobre un mar azul oscuro perfecto. Puedes navegar entre las islas y observar leones marinos y pingüinos.

Cada vez que piso Paracas experimento un asombro nuevo, punzante, casi incrédulo. ¿Cómo es posible que aún no se haya hecho una gran película en Paracas? ¿Cómo es humanamente posible que un paisaje tan diverso, tan diferente, tan rico, haya sido ignorado por la pantalla? Si Wadi Rum ha sido inmortalizado por su arena roja y su roca arenisca, ¿cómo es que Paracas aún no ha sido grabado en la historia del cine por su granodiorita rosada, sus limolitas, sus vastas formaciones rocosas paleozoicas?

Quizás Paracas siga inexplorado en el cine porque es un secreto bien guardado: no hay suficientes personas en los lugares adecuados que sepan de su existencia, y quizás quienes sí lo saben, lo consideran inaccesible. No sorprende que los cineastas prefieran paisajes familiares como Wadi Rum, donde el camino ya ha sido recorrido cien veces y los permisos obtenidos otras tantas.

Pero, ¿qué es el cine sin riesgo?

¿No queremos más? ¿No es el punto de hacer arte el ser diverso, intrépido, aventurero? ¿Explorar?

Está por verse si Paracas recibirá su reconocimiento; si algún cineasta medio ciego, pero decidido, con un gran presupuesto y un poderoso campo de influencia, vendrá a Ica y grabará el nombre de Paracas en la historia del cine. Tal vez este artículo empuje a alguien en la dirección correcta. Paracas es fácilmente accesible, a un corto viaje en bus desde Lima, la capital de Perú. *GoPeru Films* tiene un historial impresionante de producción en Paracas, con series y comerciales filmados en la región. Conocemos el paisaje y podemos ayudar a tu equipo con todo lo que necesites: alquiler de equipo, permisos, scouting de locaciones y personal técnico local.

Así que, cineastas del mundo, la próxima vez que reconozcan las arenas de Wadi Rum en su pantalla —quizás una noche cualquiera con una cerveza fría en la mano y un suspiro involuntario al ver esa arena tan hermosa del Medio Oriente— piensen en lo que están viendo, y cuántas veces lo han visto antes. Porque esas diminutas brumas de arena que aparecen flotando en la pantalla, esos vientos desérticos fuertes… en Perú se llaman… Paracas.

desierto de paracas


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